NUESTRA HISTORIA
Mag-Kasama o MKS nace con una idea clara: las relaciones no fallan por falta de amor, sino por falta de conocimiento real entre quienes la construyen. Jay, fundador y director creativo, lo aprendió en primera persona tras una relación que se vino abajo precisamente por eso: dos personas que se querían, pero que no se conocían de verdad. Ese fue el punto de partida de un proyecto que hoy aspira a acompañar a parejas de todo el mundo a entenderse mejor, con herramientas prácticas, honestas y creadas de la mano de profesionales en psicología.
El nombre Mag-Kasama refleja perfectamente esa misión. Procede del tagalo, la lengua materna de Jay: “Mag” habla de un estado compartido y “Kasama” significa pareja o compañero. Una combinación que representa unión, autenticidad y un enfoque íntimo hacia quienes confían en nosotros. Además de conectar con los orígenes personales del proyecto, el nombre destaca en el mercado y resume la esencia de la marca: productos pensados exclusivamente para parejas que quieren conocerse de verdad.
Aunque Mag-Kasama es una marca joven, tiene metas muy definidas: llegar a cualquier lugar donde haya amor verdadero y ayudar a las parejas a descubrir si comparten un camino común. Para ello, cada juego y dinámica se diseña junto a psicólogos y psiquiatras, buscando un equilibrio honesto entre reflexión, conexión y diversión. Queremos que las parejas puedan hablar, entenderse y crecer juntas, sin dramatismos y sin complicaciones.
Dentro de esta visión nace (UN)Known, la submarca dedicada a juegos. Su nombre, que surge de forma orgánica durante el proceso creativo, resume a la perfección la idea que lo inspira: incluso después de años, siempre queda algo por descubrir en la persona con la que compartes tu vida. (UN)Known —o “(Des)Conocido”— invita a explorar ese lado oculto, a conocer lo que normalmente se pasa por alto y a fortalecer la relación desde un entendimiento más profundo y auténtico.
Esto es Mag-Kasama: una marca creada desde la experiencia real, con valores claros y productos diseñados para que las parejas conecten de verdad, sin perder la diversión ni la esencia que hace que una relación merezca la pena.
